Como nación, no somos buenos para la planificación a largo plazo, y no es de extrañar: nuestro sistema político insiste en que a cada presidente se le permita nombrar miles de nuevos funcionarios, incluidos los tipos de funcionarios que piensan en las pandemias. ¿Por qué es eso necesario?
(As a nation, we are not good at long-term planning, and no wonder: Our political system insists that every president be allowed to appoint thousands of new officials, including the kinds of officials who think about pandemics. Why is that necessary?)
Esta cita destaca una deficiencia sistémica en la gobernanza estadounidense: la tendencia a priorizar los logros políticos inmediatos sobre la planificación estratégica a largo plazo. Permitir que cada presidente nombre un gran número de funcionarios genera una rotación frecuente, lo que puede obstaculizar el desarrollo de políticas cohesivas, especialmente en áreas críticas como la preparación para una pandemia. Subraya la importancia de la estabilidad institucional y la necesidad de reformas para facilitar una mejor toma de decisiones a largo plazo para el futuro del país.