La cita se refleja en los desafíos y las cargas que vienen con el nacimiento de un individuo, lo que sugiere que la vida de cada persona está marcada por luchas o "maldiciones" inherentes que eclipsan su existencia desde el principio. Implica que estas dificultades son inevitables y pueden dar forma a su viaje a través de la vida.
La admiración por la enemistad entre hermanos destaca una dinámica de relación compleja, señalando la idea de que el conflicto puede existir sin razones claras. Este matiz sugiere que los lazos familiares pueden estar cargados de tensión, lo que indica una exploración más profunda de las relaciones humanas en el trabajo de Naguib Mahfouz.