Naguib Mahfouz, en su libro Palace Walk, explora las profundas emociones y los deseos expresados en la música. Destaca cómo las canciones pueden evocar anhelo y pasión, atrayendo a los oyentes a un reino de sentimientos y recuerdos intensos. La conexión entre la música y la experiencia humana es fundamental para comprender los viajes de los personajes a lo largo de la novela.
Esta noción sugiere que la música sirve como un poderoso catalizador para la intimidad y la reflexión, revelando los pensamientos más internos de los individuos. Las imágenes del éxtasis en las canciones enfatizan el profundo impacto que las melodías y las letras pueden tener en el corazón de uno, capturando la esencia del anhelo y el deseo que impregna la narrativa.