"Have a Little Faith: A Hoith Faith" de Mitch Albom, se abre con un conmovedor reflejo sobre la vida y la mortalidad a través de la lente de los pensamientos de un individuo moribundo. Esta persona expresa una aceptación serena de su mortalidad, lo que sugiere que la muerte es una parte integral de la vida que comienza al nacer. La frase, "Nosotros nacemos, nacemos para morir", subraya la inevitabilidad de la muerte mientras promueve un mensaje de comprensión y paz sobre el ciclo de vida.
La narración alienta a los lectores a contemplar sus propias vidas y los significados que obtienen de ellos. Al enmarcar la muerte no con tristeza sino con una sensación de inevitabilidad y tranquilidad, el autor nos impide apreciar los momentos que tenemos, enfatizando la fe y la conexión con los demás a lo largo de nuestra vida.