La cita destaca la distinción entre la tristeza de la muerte y la tristeza más profunda de una vida no cumplida. Haga hincapié en que si bien la muerte es realmente triste, una vida vivida sin felicidad plantea un problema más significativo. Esta noción sugiere que el bienestar de uno es primordial y que muchas personas luchan con esto en la sociedad moderna.
El autor señala que las normas culturales actuales pueden conducir a sentimientos de insuficiencia e insatisfacción. Él aboga por la fuerza y la resiliencia personal, instando a las personas a rechazar los mensajes sociales dañinos y, en cambio, cultivar sus propios valores y creencias. El énfasis está en tomar el control de la vida de uno para encontrar la verdadera felicidad y satisfacción.