En "El club de vendedores extremadamente exitoso", el autor Chris Murray enfatiza la importancia de la resiliencia y la determinación para lograr el éxito. Compara el enfoque de un individuo con los obstáculos con el de una hormiga, destacando la necesidad de ingenio y adaptabilidad cuando se enfrenta a los desafíos. Esta analogía sugiere que con persistencia, uno puede navegar en torno a cualquier dificultad que surja en el camino hacia sus objetivos.
Además, Murray compara la dedicación de un niño con el enfoque requerido en las ventas y el logro personal. Los niños exhiben una concentración inquebrantable al perseguir lo que desean, que es un rasgo crucial para el éxito. Al abrazar esta perseverancia infantil, los individuos pueden agudizar su enfoque y esforzarse constantemente por sus aspiraciones, incluso ante la adversidad.