William S. Burroughs captura la intensa y cautivadora esencia de la furia de un gato en su libro "The Cat Inside". Describe la ira de un gato como una vista espectacular, comparándola con un fenómeno ardiente. El cabello del gato se mantiene al final, y las imágenes evocan una sensación de energía eléctrica, lo que sugiere que su ira no solo es poderosa sino también hipnotizando en su exhibición.
Esta retratación vívida enfatiza la noción de que las emociones de un gato son profundas y pueden evocar una sensación de asombro. La comparación de los ojos del gato con los elementos de aroma y pulverización mejora aún más la imagen de una criatura que ordena el respeto y la atención cuando está en un ajuste de ira.