El proyecto Eagle sirve como un ejemplo de gestión efectiva dentro de una estructura corporativa, donde la competencia por los recursos estimuló un espíritu empresarial entre los miembros del equipo. Esta dinámica se guió efectivamente por limitaciones de nivel superior, lo que ayudó a enfocar sus esfuerzos hacia un objetivo común. Sin embargo, este punto de vista podría pasar por alto el factor clave que realmente impulsó el éxito del proyecto: la genuina emoción y pasión de los ingenieros que estaban motivados por el desafío de crear una nueva computadora.
.En última instancia, si las circunstancias que condujeron al proyecto surgieron de la planificación estratégica o la mala gestión corporativa, el aspecto crucial era la capacidad del equipo para aprovechar el momento. Su entusiasmo y compromiso desempeñaron un papel importante en impulsar el proyecto hacia adelante, destacando que a veces el elemento más vital de la innovación es la inspiración y el celo de los involucrados.