Pocas cosas son tan destructivas y limitantes como una cosmovisión que supone que las personas son en su mayoría racionales.
(Few things are as destructive and limiting as a worldview that assumes people are mostly rational.)
En su libro "Cómo fallar en casi todo y aún ganar en grande", Scott Adams enfatiza que una cosmovisión basada en la creencia de que las personas son principalmente racionales pueden obstaculizar el progreso personal y social. Esta perspectiva limita nuestra comprensión del comportamiento humano, que a menudo está influenciado por las emociones y la irracionalidad en lugar de la lógica pura. Al reconocer que las personas no siempre piensan o actúan racionalmente, podemos adaptar nuestros enfoques en varios aspectos de la vida, como los negocios y las relaciones.
Adams argumenta que adoptar la complejidad de la naturaleza humana puede conducir a mejores resultados. Cuando nos liberamos de las limitaciones de esperar racionalidad, podemos comprometernos con los demás de manera más efectiva y crear estrategias que expliquen factores emocionales y psicológicos. Este cambio en el pensamiento fomenta la resiliencia y abre nuevos caminos hacia el éxito, lo que hace que sea más fácil navegar por los desafíos de la vida.