Para nuestros propósitos, supongamos que un objetivo es un objetivo específico que logre o no en algún momento en el futuro. Un sistema es algo que hace regularmente que aumenta sus probabilidades de felicidad a largo plazo. Si haces algo todos los días, es un sistema. Si estás esperando para lograrlo algún día en el futuro, es un objetivo.
(For our purposes, let's say a goal is a specific objective that you either achieve or don't sometime in the future. A system is something you do on a regular basis that increases your odds of happiness in the long run. If you do something every day, it's a system. If you're waiting to achieve it someday in the future, it's a goal.)
En "Cómo fallar en casi todo y aún ganar en grande", Scott Adams define un objetivo como un objetivo específico que uno tiene como objetivo alcanzar en algún momento en el futuro. Lograr este objetivo es binario; se realiza o no. Por otro lado, un sistema se describe como una práctica o rutina continua en la que se involucra regularmente, que tiene como objetivo mejorar la felicidad y el éxito general a largo plazo.
Esta distinción enfatiza la importancia de los sistemas sobre los objetivos. Si bien los objetivos pueden conducir al estrés y la decepción debido a su incertidumbre inherente, los sistemas promueven acciones diarias que fomentan el crecimiento y la satisfacción. Al centrarse en lo que hace constantemente, en lugar de fijarse únicamente en los logros futuros, puede mejorar sus posibilidades de durar felicidad y satisfacción.