Caminó por el pasillo, alineado con sus soldados, quienes lo miraron con amor, con asombro, con confianza. Excepto Bean, que lo miró con angustia. Bean sabía que Ender Wiggin no era más grande que la vida misma. Tenía exactamente tamaño natural, por lo que su carga descomunal era demasiado para él. Y, sin embargo, lo estaba soportando. Hasta ahora.
(He walked down the corridor, lined with his soldiers, who looked at him with love, with awe, with trust. Except Bean, who looked at him with anguish. Ender Wiggin was not larger than life, Bean knew. He was exactly life-sized, and so his larger-than-life burden was too much for him. And yet he was bearing it. So far.)
Mientras Ender Wiggin avanza por el pasillo, está rodeado por sus soldados, quienes lo miran con admiración y lealtad inquebrantable. Sin embargo, entre ellos se encuentra Bean, que observa a Ender con profunda preocupación. Este contraste resalta la conciencia de Bean de las importantes responsabilidades que lleva Ender, que se ven amplificadas por las expectativas que los demás depositan sobre él.
Bean reconoce que la importancia de Ender no se debe a una personalidad exagerada; más bien, encarna perfectamente la realidad de su situación. Sin embargo, a pesar de la inmensa presión de su cargo, Ender continúa enfrentando estos desafíos con resiliencia. Por ahora, logra manejar las cargas que soporta, pero la lucha es palpable.