La historia no tiene lazos, sólo extremos deshilachados de cintas y nudos que no se pueden desatar.
(History's got no bows on it, only frayed ends of ribbons and knots that can't be untied.)
En "Alvin Journeyman", Orson Scott Card transmite una conmovedora reflexión sobre la historia. Sugiere que la historia no está bien resumida ni se entiende fácilmente; más bien, está lleno de complejidades y cuestiones no resueltas. Al igual que las cintas deshilachadas, los acontecimientos y las narrativas históricas a menudo nos dejan cabos sueltos que no se pueden atar con claridad.
Esta perspectiva invita a los lectores a reconocer que el pasado está marcado tanto por logros como por luchas. La metáfora enfatiza la idea de que comprender la historia requiere lidiar con sus realidades intrincadas y a menudo confusas, en lugar de buscar conclusiones simples o resoluciones ordenadas.