En "We Can Build You" de Philip K. Dick, el narrador reflexiona sobre una sensación de desconexión de la vida vibrante exterior. El acto de mirar las luces de la ciudad simboliza una lucha emocional más profunda, donde el narrador siente una sensación de desesperación. Esta desconexión puede interpretarse como una metáfora para perder una parte de uno mismo y la vitalidad que ofrece la vida, similar a una forma de morir.
Esta profunda observación enfatiza cómo el aislamiento puede afectar la percepción del mundo. La pérdida de contacto con las calles animadas representa un momento crítico en el viaje del personaje, destacando la importancia del compromiso con la vida y los alrededores. En última instancia, habla de la condición humana y nuestra necesidad inherente de conectarse con el mundo que nos rodea.