La cita expresa una sensación de agitación abrumadora en la mente del hablante, donde los eventos caóticos son implacables y evitan cualquier momento de claridad. Las imágenes de una tormenta ilustran la angustia mental que impregna sus pensamientos.
El orador se siente atrapado, como si tuvieran su existencia en medio de este caos mientras se acorralan y amenazan por la desesperación. Este conflicto interno crea un sentimiento de urgencia y peligro, lo que refleja una lucha con los desafíos existenciales de los mundos internos y externos.