Conocer a las personas que una vez parecían intimidantes pueden ser una experiencia curativa. Comprometerse con ellos le permite ver más allá de sus miedos y suposiciones, lo que lleva a una comprensión más profunda de su verdadera naturaleza. Este proceso puede disminuir los sentimientos de intimidación y ansiedad que pueden haber rodeado previamente estos encuentros.
En "The Man in the High Castle" de Philip K. Dick, esta idea enfatiza los beneficios de enfrentar los miedos de uno. Al descubrir la humanidad en aquellos que nos intimidan, podemos fomentar las conexiones y reducir las barreras creadas por malentendidos y nociones preconcebidas. Este viaje hacia la comprensión no solo es liberador sino también transformador.