¡Nunca sueñes con tu mano en el timón! No le devuelvan la espalda a la brújula; Acepte el primer indicio del timón enganchado; No crea el fuego artificial, cuando su enrojecimiento hace que todas las cosas parezcan horribles. Mañana, al sol natural, los cielos serán brillantes; Aquellos que miraban como demonios en las llamas bifurcantes, la mañana se mostrarán en otro alivio, al menos más suave; El sol glorioso, dorado, alegre, la única lámpara verdadera: ¡todas las demás, pero mentirosas!
(Never dream with thy hand on the helm! Turn not thy back to the compass; accept the first hint of the hitching tiller; believe not the artificial fire, when its redness makes all things look ghastly. To-morrow, in the natural sun, the skies will be bright; those who glared like devils in the forking flames, the morn will show in far other, at least gentler, relief; the glorious, golden, glad sun, the only true lamp - all others but liars!)
La cita aconseja contra la pérdida del control o se vuelve complaciente mientras navega por los desafíos de la vida. Enfatiza la importancia de estar atento y responder a los signos sutiles de problemas, en lugar de ser engañados por distracciones e ilusiones superficiales. El "fuego artificial" simboliza falsas percepciones que pueden distorsionar la opinión de uno y conducir a malas decisiones.
En última instancia, la cita destaca la promesa de un nuevo día y la claridad que viene con él. Las imágenes del sol dorado contrasta con el miedo y la confusión de la noche, lo que sugiere que el tiempo revelará verdades y proporcionará orientación. Confiar en el orden natural puede traer consuelo y comprensión después de tiempos difíciles.