En el siglo pasado, se descubrió que los pensamientos tienen una potencia inmensa, comparable a las baterías eléctricas. Pueden energizar positivamente como la luz solar o afectar negativamente el bienestar de uno, similar al veneno. Esta visión subraya la importancia de la conciencia mental, lo que sugiere que los pensamientos negativos o tristes pueden tener efectos nocivos en la vida de uno. Permitir que tales pensamientos se demoren en la mente puede ser tan perjudicial como permitir un germen dañino en el cuerpo, lo que lleva a consecuencias duraderas.
Este mensaje, transmitido en "The Secret Garden" de Frances Hodgson Burnett, enfatiza la necesidad de cultivar el pensamiento positivo como un medio para preservar la salud emocional y mental. Sirve como un recordatorio de estar atento a qué pensamientos se les permite arraigarse, ya que el pensamiento negativo persistente puede estar arraigado y difícil de superar. Así como uno evitaría la enfermedad física, es crucial proteger la mente contra los pensamientos dañinos para promover el bienestar general.