En el libro de Naguib Mahfouz "The Mirage", el concepto de una casa se explora como un símbolo de estabilidad y permanencia. Representa no solo una estructura física sino también un depósito de recuerdos, que incorpora el paso del tiempo y las experiencias humanas. La idea sugiere que la arquitectura y la ingeniería juegan un papel en la creación de espacios que protegen nuestros recuerdos y emociones.
Las imágenes de una "torre fija" transmiten una sensación de nostalgia, sirviendo como un recordatorio del pasado y los momentos que apreciamos. A través de las reflexiones de Mahfouz, la casa se convierte en una metáfora de cómo nos conectamos con nuestras historias personales y las emociones vinculadas a ellos, enfatizando el entrelazado del espacio y la memoria en nuestras vidas.