La primera vez que acoplaban a Peterskill había habido un montón de imbéciles esperándolos con señales que decían Wake Up, América: ¡Peterskill sí!, Y en Cold Spring una tropa de mujeres con armas grandes en lo que parecían que los uniformes de las enfermeras habían aparecido en las banderas de onda como si tenían una patente en ellas.
(The first time they'd docked at Peterskill there'd been a bunch of jerks waiting for them with signs that read WAKE UP, AMERICA: PETERSKILL DID!, and at Cold Spring a troop of big-armed women in what looked like nurses' uniforms had showed up to wave flags as if they had a patent on them.)
En la narración del "End World" de T. Coraghessan Boyle, hay una vívida representación de las recepciones contrastantes recibidas en diferentes lugares. La primera llegada a Peterskill se encuentra con agresión y protesta, como señales que proclaman "Wake Up, America: ¡Peterskill lo hizo!" ejemplificar una atmósfera cargada. Esto sugiere una división en la opinión y destaca un sentido de urgencia entre ciertos grupos con respecto a la importancia de Peterskill.
En contraste, el encuentro en Cold Spring presenta una escena diferente. Aquí, las grandes mujeres que se encuentran lo que parecen ser los uniformes de las enfermeras celebran con banderas, lo que sugiere una recepción más positiva, si no demasiado celosa. Esta yuxtaposición entre protestas combativas y celebraciones exuberantes refleja las respuestas variadas a los problemas contemporáneos, ilustrando un complejo paisaje social donde las opiniones divergen significativamente.