La forma más efectiva de evitar que las personas intenten persuadirme es decir: 'No estoy interesado'. Deberías probarlo. No ofrezca una razón por la que no esté interesado. Nadie puede decir por qué una cosa tiene interés para algunos y no para otros. No hay argumento en contra de la falta de interés.
(The most effective way to stop people from trying to persuade me is to say, 'I'm not interested.' You should try it. Don't offer a reason why you aren't interested. No one can say why a thing holds interest for some and not for others. There's no argument against a lack of interest.)
En su libro, Scott Adams comparte una poderosa estrategia para desviar los intentos de persuasión simplemente afirmando: "No estoy interesado". Este enfoque directo es efectivo porque elimina la necesidad de justificaciones o explicaciones, lo que a menudo puede conducir a un mayor debate. Al afirmar una falta de interés, uno puede desconectarse efectivamente de la conversación sin invitar a los contraargumentos.
Adams enfatiza que el interés es subjetivo; Lo que cautiva a una persona puede no resonar con otra. Al abstenerse de proporcionar razones para el desinterés, las personas pueden consolidar su postura. Este método faculta a las personas para afirmar sus límites con confianza y resistir tácticas persuasivas sin sentirse obligado a justificar sus sentimientos o elecciones.