Los sabios no lo son porque no cometen errores. Son sabios porque corrigen sus errores en cuanto los reconocen.
(The wise are not wise because they make no mistakes. They are wise because they correct their mistakes as soon as they recognize them.)
La cita refleja la idea de que la sabiduría no es la ausencia de errores sino la capacidad de reconocerlos y rectificarlos. Enfatiza que las personas sabias encuentran fallas y reveses, como cualquier otra persona, pero lo que las distingue es su respuesta a estos desafíos. Se esfuerzan activamente por aprender de sus experiencias y hacer los ajustes necesarios, lo que indica un compromiso con el crecimiento y la mejora personal.
Esta perspectiva fomenta una mentalidad de resiliencia, sugiriendo que el viaje hacia la sabiduría implica enfrentar y superar obstáculos. Aceptar y corregir los propios errores es esencial para la verdadera sabiduría, lo que revela que la sabiduría es un proceso continuo y no un estado fijo. La capacidad de adaptarse y aprender transforma las experiencias en lecciones valiosas que moldean una mejor toma de decisiones en el futuro.