En "The Man in the High Castle", el personaje busca motivación e inspiración de una manera bastante poco convencional. Él elige fumar un cigarrillo de marihuana, específicamente de la marca bien considerada de la tierra, O-Smiles, para elevar su estado de ánimo y creatividad. Este acto refleja su búsqueda de escape y una comprensión más profunda de su realidad, en el contexto de una historia alternativa.
El uso del cannabis sirve no solo como un ritual personal, sino que también destaca los temas de rebelión y la búsqueda de realización personal en un mundo distorsionado. La elección de una marca específica enfatiza el deseo de calidad del personaje y quizás la nostalgia por un mundo donde tales lujos eran comunes. La narrativa de Dick ilustra las complejidades de la vida bajo un régimen opresivo, que muestra cómo los individuos encuentran consuelo en pequeños momentos personales.