Una "economía planificada" destruye al gobierno porque cuando los hombres usan la fuerza en un intento de controlar las energías productivas, no tienen medios para conocer los costos reales, y estos costos aumentan automáticamente a un ritmo cada vez mayor hasta que la gente ya no puede pagarlos.
(A "planned economy" destroys Government because when men use force in an attempt to control productive energies, they have no means of knowing real costs, and these costs automatically increase at an increasing rate until the people can no longer pay them.)
En su libro "El descubrimiento de la libertad", Rose Wilder Lane critica el concepto de "economía planificada", argumentando que la autoridad gubernamental disminuye cuando se utiliza la fuerza para gestionar las actividades productivas. Ella enfatiza que cuando los gobiernos intentan controlar las fuerzas económicas, no pueden evaluar con precisión los verdaderos costos de sus intervenciones.
Como resultado, estos costos aumentan rápida y desproporcionadamente y, en última instancia, se vuelven insostenibles para la población. Lane sugiere que este enfoque socava no sólo la estabilidad económica sino también los cimientos del propio gobierno, lo que lleva a un ciclo de ineficiencia y dificultades para los individuos.