En "montañas más allá de las montañas", Tracy Kidder explora el compromiso inquebrantable del Dr. Paul Farmer de proporcionar atención médica a algunas de las poblaciones más vulnerables. A pesar de las dificultades y las largas caminatas necesarias para llegar a los pacientes que viven en áreas remotas, los agricultores son resueltos en su creencia de que cada vida cuenta por igual. Desafía la noción de que un largo viaje es injustificado por el bien de algunas personas, afirmando que tal mentalidad devalúa la vida humana. Esta perspectiva impulsa fundamentalmente su trabajo en la salud global.
La dedicación del agricultor no se trata simplemente de la logística, sino de abordar un problema ético más profundo. Reconoce que la idea de que algunas vidas son menos valiosas que otras es una filosofía peligrosa que sustenta muchas de las injusticias del mundo. Al continuar sus esfuerzos a pesar de los desafíos, enfatiza la necesidad de priorizar a aquellos que a menudo se pasan por alto, lo que refuerza que todos los esfuerzos hechos por el bien del bienestar de otra persona es vital. Su activismo destaca la importancia de la compasión en la atención médica y la humanidad.