Pregunte por qué no puede mover un dedo inocente sin permiso y su falta del poder de razonamiento más simple los desconcertará. Siempre hay que tener un permiso; ¿De qué otra manera podrían las autoridades mantener el orden social? En todos los casos, eso te detendrá. No hay otra manera mediante la cual la Autoridad pueda mantener un orden social. La tragedia del Viejo Mundo es que esta única forma en que la Autoridad puede mantener un orden social debe inevitablemente destruir el orden social y cualquier forma de Autoridad que intente mantenerlo. La energía de un número cada vez mayor de burócratas siempre ha sido sustraída de la energía productiva en el Viejo Mundo.
(Ask why you can't lift an innocent finger without permission, and your lack of the simplest reasoning power baffles them. One must always have a permit; how else could the authorities maintain the social order? In every instance, that will stop you. There is no other way by which Authority can maintain a social order. The tragedy of the Old World is that this only way by which Authority can maintain a social order must inevitably destroy the social order and any form of Authority that tries to maintain it. The energy of a constantly increasing number of bureaucrats has always been subtracted from productive energy in the Old World.)
El texto cuestiona la necesidad de solicitar permiso incluso para las acciones más mínimas, sugiriendo que este requisito socava el razonamiento y la autonomía individuales. Destaca la idea de que la autoridad depende de permisos para mantener el orden social, lo que genera restricciones que pueden frustrar la capacidad de una persona para actuar libremente. Sin la capacidad de tomar decisiones sin aprobación, uno queda en un estado de confusión con respecto a su propia capacidad de razonamiento.
Esta dependencia de los permisos se critica como un defecto fundamental de las estructuras de autoridad tradicionales que, si bien apuntan a preservar el orden, en última instancia contribuyen a su erosión. El pasaje enfatiza cómo los crecientes sistemas burocráticos en el Viejo Mundo desvían energía y recursos de los esfuerzos productivos, indicando que los mismos mecanismos de control pueden conducir a la caída de la sociedad que pretenden proteger.