Pero el mundo gira y hasta las leyendas cambian; y en algún lugar hay una frontera, y en algún momento, tal vez, alguien decida cruzarla, por muy bien guardada con espinas que esté.
(But the world turns, and even legends change; and somewhere there is a border, and sometime, perhaps, someone will decide to cross it, however well guarded with thorns it may be.)
La cita de "La puerta en el seto" de Robin McKinley refleja la idea de que el tiempo hace que incluso las leyendas más establecidas evolucionen y se transformen. Sugiere que no importa cuán legendaria pueda ser una historia, está sujeta a cambios a medida que el mundo avanza. Esta fluidez de leyendas apunta a la naturaleza dinámica de las narrativas y creencias culturales a lo largo del tiempo.
Además, la frase insinúa la existencia de límites (tanto literales como metafóricos) que podrían disuadir a las personas de buscar nuevas experiencias o verdades. A pesar de tales barreras, sigue habiendo una sensación de esperanza de que alguien decida superarlos con valentía, lo que pone de relieve la búsqueda del espíritu humano por la exploración y la comprensión. Las imágenes de "espinas" acentúan los desafíos que se enfrentan al cruzar estas fronteras.