Ciertamente habrían plantado más uvas, producido más vino y bajado el precio del vino. Habrían necesitado más barriles, más barcos, más colonos. Estados Unidos podría ser hoy Francia. El rey estaba fomentando los asentamientos para conservar América para Francia. Estaba cuidando al máximo a los colonos. Aún así, hay dos hechos: no plantaron más uvas. Los asentamientos crecieron muy lentamente.
(Certainly they would have planted more grapes, produced more wine, lowered the price of wine. They would have needed more casks, more boats, more settlers. America might be France today. The King was encouraging settlements, to hold America for France. He was taking every care of the settlers. Still, there are two facts: They planted no more grapes. The settlements grew very slowly.)
En el contexto de la historia de Estados Unidos, el texto sugiere que si se hubieran dedicado más recursos y esfuerzos a la viticultura, el paisaje y la economía podrían haber divergido significativamente. La expansión del cultivo de uva y la producción de vino podría haber transformado a Estados Unidos en una nación paralela a Francia, con una industria vitivinícola en auge facilitada por el aumento de los asentamientos y la infraestructura. El rey francés promovía activamente la colonización para fortalecer el control de Francia sobre América del Norte, brindando apoyo a los colonos.
A pesar de estas intenciones, los avances fueron lentos. La falta de una mayor plantación de uvas y el lento ritmo de desarrollo de los asentamientos implican que el potencial de una próspera industria vitivinícola sigue sin realizarse. Esto presenta un sorprendente contraste entre la ambición y la realidad, destacando cómo incluso con el apoyo gubernamental, el crecimiento y la expansión deseados no se materializaron como se esperaba. En última instancia, el sueño de unos Estados Unidos ricos en vino siguió siendo sólo eso: un sueño incumplido.