No renuncies a todo tu romance, Ana - susurró tímidamente -, un poco es bueno, no demasiado, por supuesto, pero quédate un poco, Ana, quédate un poco.
(Don't give up all your romance, Anne," he whispered shyly, "a little of it is a good thing-not too much, of course-but keep a little of it, Anne, keep a little of it.)
En "Anne of Green Gables", ocurre un momento conmovedor cuando un personaje le aconseja gentilmente a Anne que conserve algo de su espíritu romántico. Reconoce que, si bien demasiado romance puede no ser aconsejable, tener un poco de él puede enriquecer la vida. Este sentimiento refleja la importancia de aferrarse a los sueños y los ideales, lo que sugiere que un toque de romance puede brindar consuelo e inspiración mientras uno navega por la realidad.
Esta cita enfatiza el equilibrio entre idealismo y practicidad. Alienta a Anne, y a los lectores por igual, a apreciar sus inclinaciones románticas sin permitir que eclipsen su vida cotidiana. El consejo es un recordatorio de que una chispa de imaginación y esperanza para el futuro puede coexistir con los desafíos de la vida, contribuyendo a una existencia plena.