Desde afuera, no se forja ningún efecto maravilloso dentro de nosotros mismos, a menos que algún interior, respondiera, la maravilla lo cumple. Que la bóveda estrellada recarga el corazón con todas las maravillas entusiastas, es solo porque nosotros mismos somos mayores milagros y trofeos superperios que todas las estrellas en el espacio universal.
(From without, no wonderful effect is wrought within ourselves, unless some interior, responding wonder meets it. That the starry vault shall surcharge the heart with all rapturous marvelings, is only because we ourselves are greater miracles, and superber trophies than all the stars in universal space.)
La cita enfatiza que las maravillas externas, no importa cuán magnífico, solo pueda tener un profundo impacto en nosotros si poseemos una capacidad interna de asombro. Sugiere que el verdadero Marvel surge de una resonancia interna con las experiencias extraordinarias que encontramos en el mundo que nos rodea.
Además, la declaración afirma que nuestra propia existencia y conciencia son aún más notables que el vasto y hermoso universo. Esta perspectiva eleva la experiencia humana, lo que sugiere que nuestra capacidad para apreciar e interactuar con las maravillas del cosmos refleja nuestra propia grandeza inherente.