¡No quería hacerle daño!", gritó Ender. "¡Por qué no me dejó en paz!
(I didn't want to hurt him!" Ender cried. "Why didn't he just leave me alone!)
En "El juego de Ender" de Orson Scott Card, el protagonista Ender Wiggin expresa emociones intensas mientras lidia con las cargas del liderazgo y las consecuencias de sus acciones. Su súplica: "¡No quería hacerle daño!" revela su lucha interna y su deseo de evitar infligir dolor a los demás, mostrando su compasión en medio de las duras realidades de su entrenamiento.
La frustración de Ender se refleja en su lamento: "¿Por qué no me dejó en paz?". Esta declaración refleja sus sentimientos de aislamiento y las presiones que conlleva estar en situaciones desafiantes. La narrativa destaca el conflicto de Ender entre su bondad innata y las expectativas que se le imponen, enfatizando los dilemas morales que enfrenta un niño en un ambiente brutal.