No es el mundo lo que está en juego, Ender. Sólo nosotros. Sólo humanidad. En lo que respecta al resto de la Tierra, podríamos ser aniquilados y ella se adaptaría, continuaría con el siguiente paso en la evolución. Pero la humanidad no quiere morir. Como especie, hemos evolucionado para sobrevivir.
(It isn't the world at stake, Ender. Just us. Just humankind. As far as the rest of the earth is concerned, we could be wiped out and it would adjust, it would get on with the next step in evolution. But humanity doesn't want to die. As a species, we have evolved to survive.)
En la novela "El juego de Ender" de Orson Scott Card, los personajes se enfrentan a una sombría realidad sobre el lugar de la humanidad en el universo. La idea presentada es que, si bien el mundo podría, en última instancia, prosperar sin humanos, es el instinto de supervivencia de la humanidad lo que impulsa la trama. Se destaca la importancia de la existencia humana, ya que se trata más de la preservación de la especie que del destino del planeta mismo. Esto refleja una preocupación más profunda por la condición humana y nuestro impacto en la Tierra.
La cita enfatiza el valor inherente de la vida humana y la lucha continua por la supervivencia. Sugiere que a pesar del potencial del planeta para evolucionar sin nosotros, los humanos tenemos un impulso innato para seguir luchando por su existencia. Esta tensión entre las preocupaciones humanas individuales y la narrativa ecológica más amplia plantea preguntas sobre la responsabilidad, la supervivencia y el legado que dejamos atrás, lo que subraya la importancia de comprender nuestro papel en el mundo.