La investigación hasta la fecha ha demostrado que, como muchos otros factores estresantes, el dolor frecuentemente conduce a cambios en los sistemas endocrinos, inmunes, nerviosos autónomos y cardiovasculares; Todos estos están fundamentalmente influenciados por la función cerebral y los neurotransmisores. Allá
(Research to date has shown that, like many other stressors, grief frequently leads to changes in the endocrine, immune, autonomic nervous, and cardiovascular systems; all of these are fundamentally influenced by brain function and neurotransmitters. There)
La investigación indica que el dolor, similar a varios otros estresores, puede causar alteraciones significativas en varios sistemas corporales, incluidos los sistemas endocrinos, inmunes, nerviosos autónomos y cardiovasculares. Estos sistemas están estrechamente interconectados y profundamente afectados por el funcionamiento del cerebro y el papel de los neurotransmisores, lo que sugiere que las respuestas emocionales como el dolor pueden tener efectos fisiológicos profundos.
En su libro "El año del pensamiento mágico", Joan Didion reflexiona sobre sus experiencias con la pérdida, ilustrando cómo el dolor impregna los reinos psicológicos y físicos. Esta relación entre las experiencias emocionales y las respuestas corporales subraya la importancia de comprender el impacto integral del duelo en las personas, enfatizando que puede extenderse mucho más allá de los simples sentimientos para manifestarse en cambios fisiológicos medibles.