La creencia del Viejo Mundo es la siguiente: los individuos son células de un organismo mayor. Todos los hombres son naturalmente dependientes, obedientes y controlados por la Autoridad. {Comunistas, fascistas y nazis dicen esto en un cliché: El individuo no es nada.} El gobierno es autoridad, que controla a las masas y es responsable de su bienestar. Por tanto, cuanto más fuerte sea el Gobierno, mejor para las masas. Libertad
(The Old World belief is this: Individuals are cells in a greater organism. All men are naturally dependent, obedient, controlled by Authority. {Communists, Fascists and Nazis say this in a cliché, The individual is nothing.} Government is Authority, controlling the masses and responsible for their welfare. Therefore, the stronger the Government, the better for the masses. Liberty)
La creencia del Viejo Mundo describe a los individuos como meros componentes de una sociedad más grande, enfatizando que las personas dependen inherentemente de la autoridad para obtener orientación y orden. Esta perspectiva considera al gobierno como la principal fuente de poder, que mantiene el control sobre la población y garantiza su bienestar. Los defensores de esta ideología argumentan que un gobierno robusto conduce a mejores condiciones para las masas, lo que refleja una mentalidad en la que la autonomía individual se considera subordinada a las necesidades colectivas.
Esta noción se critica en el libro de Rose Wilder Lane, "El descubrimiento de la libertad: la lucha del hombre contra la autoridad", donde desafía la idea de que los individuos son insignificantes. En cambio, defiende la importancia de la libertad personal y la autodeterminación, y sostiene que las estructuras gubernamentales opresivas en última instancia disminuyen el potencial y la libertad humanos. La tensión entre autoridad e individualismo es un tema central en su obra, destacando la lucha por los derechos personales contra el control autoritario.