Entonces el sol se asomó por el borde de la pradera y el mundo entero brilló. Cada cosa más pequeña brillaba rosada hacia el sol y azul pálido hacia el cielo, y a lo largo de cada brizna de hierba brillaban destellos de arcoíris.
(Then the sun peeped over the edge of the prairie and the whole world glittered. Every tiniest thing glittered rosy toward the sun and pale blue toward the sky, and all along every blade of grass ran rainbow sparkles.)
En este pasaje de "El largo invierno" de Laura Ingalls Wilder, la autora describe vívidamente un hermoso amanecer sobre la pradera. Cuando sale el sol, ilumina el paisaje, haciendo que todo brille con diversas tonalidades. Las imágenes resaltan la encantadora vista donde incluso los elementos más pequeños de la naturaleza reflejan la luz, creando una atmósfera mágica.
El autor enfatiza la transformación del mundo bajo los rayos del sol, observando cómo la hierba y los alrededores brillan con los colores del arco iris. Esta descripción evoca una sensación de asombro y aprecio por la belleza de la naturaleza al amanecer, retratando un momento en el que todo parece vibrante y vivo.