Estos tiempos son demasiado progresistas. Todo ha cambiado demasiado rápido. Es bueno tener ferrocarriles, telégrafos, queroseno y cocinas de carbón, pero el problema es que la gente depende de ellos.
(These times are too progressive. Everything has changed too fast. Railroads and telegraphs and kerosene and coal stoves -- they're good to have but the trouble is, folks get to depend on 'em.)
En "El largo invierno" de Laura Ingalls Wilder, el pasaje reflexiona sobre los rápidos cambios en la sociedad debido a avances como los ferrocarriles y los telégrafos. Si bien estas innovaciones aportan beneficios, también crean una dependencia que puede generar problemas. La mención de las estufas de queroseno y carbón resalta cómo las comodidades pueden alterar significativamente los estilos de vida.
La cita enfatiza una tensión entre progreso y dependencia. A medida que la sociedad se moderniza, las personas deben afrontar los desafíos que conllevan las nuevas tecnologías, que pueden crear vulnerabilidades si su dependencia es demasiado grande. El sentimiento resuena con la necesidad de lograr un equilibrio a la hora de aceptar el progreso y al mismo tiempo mantener la resiliencia frente al cambio.