El narrador expresa una mezcla de sarcasmo e incredulidad sobre la emoción que rodea a un soltero local llamado Anatole. Se lo describe como un maestro de escuela de veinticuatro años, que se considera una captura en su comunidad, especialmente porque no tiene matrimonios previos. Sin embargo, el narrador indica que a pesar de sus atributos aparentemente positivos, Anatole no se ajusta a sus estándares o preferencias personales para una pareja romántica.
Este comentario destaca el contraste entre las expectativas sociales de deseabilidad y preferencias individuales en las relaciones. El tono humorístico y despectivo del narrador sugiere un tema más amplio del libro, explorando las diferencias culturales y las complejidades de la atracción, reforzando su falta de interés en el anatole.