En "The Man in the High Castle" de Philip K. Dick, Robert Childan reflexiona sobre la habilidad de crear una imitación de la cultura estadounidense a través del artificio. Se da cuenta de que los alimentos nativos y las experiencias estadounidenses, como Apple Pie y Coca-Cola, pueden replicarse perfectamente, mostrando un inmenso talento para la mímica. Esta realización lo lleva a pensar en cómo una versión completamente artificial de Estados Unidos podría construirse utilizando materiales simples.
.Childan imagina un mundo donde incluso la vida familiar y las escenas domésticas se fabrican con papel de arroz y estaño, enfatizando la superficialidad de esta imitación. Este comentario destaca la tensión entre la autenticidad y la artificialidad en una cultura que ha sido profundamente influenciada por la ocupación extranjera y las perspectivas sobre la identidad. Ilustra las consecuencias de una sociedad con el objetivo de replicar un ideal perdido, atrapado en los límites de su propia creación.