Un hombre que no puede dejarse seducir por el dinero ni intimidar por la amenaza de la cárcel o la muerte tiene dos de las armas más poderosas que cualquiera pueda ofrecer.
(A man who cannot be enticed by money or intimidated by the threat of jail or death has two of the strongest weapons that anyone has to offer.)
Esta cita destaca la profunda fuerza de la integridad y la convicción moral. Cuando una persona no se ve afectada por la riqueza material o las amenazas a su seguridad, significa resiliencia interior y principios inquebrantables. Estos individuos son difíciles de influir o manipular, lo que hace que su convicción sea una fuerza formidable. Nos lleva a considerar el poder del carácter sobre los incentivos o miedos externos, y cómo la verdadera fuerza a menudo reside en una ética y un autocontrol inquebrantables.