Pero el alboroto que esto causó no fue nada comparado con el alboroto cuando Katronia notó que {Rosie} también se había cortado las pestañas. Varias negociaciones {incluidas, finalmente, medidas tan desesperadas como "si alguna vez quieres volver a comer"} finalmente produjeron la promesa a regañadientes de que, a cambio de que Katronia mantuviera su cabello corto, dejaría sus pestañas en paz.
(But the uproar this caused was nothing compared with the uproar when Katronia noticed {Rosie} had also cut her eyelashes. Various negotiations {including, finally, such desperate measures as "supposing you ever want to eat again"} eventually produced the grudging promise that, in return for Katronia keeping her hair cut short, she would leave her eyelashes alone.)
En la historia, surge una conmoción significativa cuando Katronia se da cuenta de que Rosie se ha recortado las pestañas, lo que provoca una reacción dramática. La molestia inicial aumenta a medida que los sentimientos de Katronia se ven heridos por esta revelación, lo que provoca una serie de negociaciones para abordar el problema.
Finalmente, después de varias discusiones, incluidas propuestas extremas sobre comida, Katronia y Rosie llegan a un acuerdo. El compromiso implica que Katronia mantenga su cabello corto a cambio de dejar intactas las pestañas de Rosie, resaltando las fuertes emociones y la compleja dinámica entre los personajes.