El propio Darwin, en su época, fue incapaz de luchar libre de los errores teóricos de los que era culpable. Fueron los clásicos del marxismo quienes revelaron esos errores y los señalaron.
(Darwin himself, in his day, was unable to fight free of the theoretical errors of which he was guilty. It was the classics of Marxism that revealed those errors and pointed them out.)
Esta cita sugiere que incluso los científicos innovadores como Darwin no son inmunes a los errores teóricos en su trabajo, pero mediante el análisis y la crítica rigurosos de pensadores posteriores (específicamente el marxismo) estos errores pueden identificarse y abordarse. Destaca la importancia de la evaluación crítica y la humildad intelectual, enfatizando que el progreso en la comprensión a menudo implica revisar y desafiar ideas establecidas. La declaración también implica que los marcos revolucionarios, como el marxismo, sirven como herramientas para refinar el pensamiento científico y filosófico, impulsándolo hacia adelante.