En "The Time Keeper" de Mitch Albom, el protagonista reflexiona sobre el paisaje emocional de la víspera de Año Nuevo, a menudo considerado la noche más solitaria del año. Este sentimiento resuena profundamente con ella mientras lidia con sus propios sentimientos de soledad. La naturaleza universal de esta soledad le proporciona un sentido de consuelo, sabiendo que hay otros en todo el mundo que podrían estar experimentando una tristeza similar.
El reconocimiento de la miseria compartida conecta a las personas a través de distancias, destacando cómo la soledad puede ser un hilo común en la experiencia humana. Esta realización le ofrece una pequeña medida de comodidad en medio de sus luchas personales, recordándole que no está sola en sus sentimientos y que los demás probablemente se sienten igualmente aislados a medida que se convierte en el año
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