¿Ayuda si somos tan obstinados, testarudos, ambiciosos y egoístas que siempre superamos todo lo que se interpone en nuestro camino, pase lo que pase? preguntó Wang-mu. Creo que esas son las virtudes pertinentes, sí, dijo Peter. Entonces hagámoslo. Esos somos nosotros con creces.
(Does it help if we're so strong-willed, stubborn, ambitious, and selfish that we always overcome everything in our way no matter what? asked Wang-mu.I think those are the pertinent virtues, yes, said Peter.Then let's do it. That's us in spades.)
En "Children of the Mind" de Orson Scott Card, los personajes Wang-mu y Peter entablan un diálogo que invita a la reflexión sobre la naturaleza de las virtudes. Wang-mu se pregunta si rasgos como la fuerza de voluntad, la terquedad, la ambición y el egoísmo son beneficiosos si permiten superar obstáculos. Peter está de acuerdo y sugiere que estas cualidades representan virtudes esenciales.
El intercambio destaca la complejidad de los rasgos humanos y sus impactos en la superación de los desafíos. Su determinación de adoptar estas características refleja un sentido de resiliencia y compromiso para lograr sus objetivos, mostrando una filosofía que valora la ambición como fuerza impulsora en la vida.