Cada niño tiene un juguete que cree que es su mejor amigo, que cree que se comunica con ellos y se lo imagina vivo, su caballo o su coche de juguete o lo que sea. El stop-motion es el único medio en el que literalmente podemos hacer que un juguete cobre vida, un objeto real.
(Every kid has a toy that they believe is their best friend, that they believe communicates with them, and they imagine it being alive, their toy horse or car or whatever it is. Stop - motion is the only medium where we literally can make a toy come to life, an actual object.)
La cita profundiza en el mundo imaginativo de los niños y en cómo sus juguetes encarnan más que simples objetos inanimados: se convierten en compañeros, confidentes e incluso extensiones de sus propias personalidades. Este sentimiento resalta la creatividad pura y sin filtros que poseen los niños, donde un simple juguete puede trascender su naturaleza material para cobrar vida propia en la mente del niño. El proceso de animación, particularmente el stop-motion, es especialmente adecuado para capturar esta magia, porque implica dar vida minuciosamente a objetos estáticos cuadro por cuadro. A diferencia de la animación digital, el stop-motion conserva una calidad tangible y artesanal, que evoca una sensación de nostalgia y autenticidad. Nos recuerda que el acto de animar un juguete no es simplemente un proceso técnico sino una forma de contar historias que une la realidad y la imaginación. En un sentido más amplio, esta cita subraya la importancia del juego y la imaginación en el desarrollo humano. Los juguetes son más que un simple entretenimiento; sirven como herramientas que fomentan la creatividad, la empatía y la expresión emocional. Además, la capacidad de dar vida a estos objetos a través del stop-motion ofrece una metáfora reveladora de cómo el arte y la narración pueden animar nuestros mundos interiores y expresar emociones complejas. Nos invita a reflexionar sobre cómo todos, en algún nivel, buscamos animar nuestras propias ideas, sueños y aspiraciones, dando forma y movimiento a lo que de otro modo permanecería inerte. En última instancia, la cita aborda el eterno deseo humano de crear y dar vida a nuestras visiones internas, ya sea a través de juguetes, arte o películas.