El libro de Philip K. Dick "elige" desafía la lógica aristotélica tradicional, que generalmente opera en un sistema binario de verdadero o falso. La afirmación de que dicha lógica es defectuosa sugiere una exploración más profunda de las complejidades del pensamiento y la percepción humana. El trabajo de Dick indica que la realidad no siempre es en blanco y negro, y a veces, los matices de la existencia desafían la categorización simplista.
Esta crítica del pensamiento binario alienta a los lectores a considerar perspectivas alternativas y la naturaleza multifacética de la verdad. Al reconocer las limitaciones de la lógica convencional, Dick invita a la introspección sobre cómo se forman las decisiones y las creencias, destacando la importancia de adoptar la ambigüedad y la incertidumbre en la comprensión del mundo.