La fe se desvanece cuando el carácter se marchita.
(Faith idles when character shrivels.)
Esta cita destaca la interdependencia entre la fe y la integridad personal. Cuando el carácter de uno disminuye o compromete los principios morales, la fe puede volverse superficial o inactiva. La verdadera fe tiene sus raíces en un carácter fuerte que defiende los valores y demuestra autenticidad. Sin fuerza moral, las creencias religiosas o espirituales corren el riesgo de convertirse en meros rituales carentes de significado genuino. Mantener la integridad personal es esencial para fomentar una fe resiliente y sincera que pueda resistir los desafíos de la vida.
---Miroslav Volf---