De todos modos, hacer cine tiene mucho que ver con la catarsis. Es terapéutico.
(Filmmaking is so much about catharsis anyway. It's therapeutic.)
El cine como proceso terapéutico resalta el poder transformador de la creación de arte. Permite a los narradores explorar y procesar sus emociones, a menudo convirtiendo luchas personales en experiencias compartidas para el público. Este aspecto catártico puede ser curativo tanto para el creador como para el espectador, fomentando la comprensión y la liberación emocional. Ver cine no solo entretiene sino que también sirve como una forma de terapia emocional, enfatizando la profunda conexión entre el arte y el bienestar mental.