Para mí, actuar viene directamente del corazón. En ese sentido no actúo en absoluto. Creo que para sentir el dolor del personaje tengo que ser yo mismo. En algún lugar el público ve eso.
(For me, acting comes straight from the heart. In that sense I don't act at all. I think that to feel the character's pain I have to be myself. Somewhere audiences see that.)
Esta cita destaca la importancia de la autenticidad en la interpretación. Cuando un actor se sumerge emocionalmente y se conecta genuinamente con su personaje, esta sinceridad resuena en la audiencia, creando una experiencia más convincente y con la que se puede identificarse. Enfatiza que la verdadera actuación no se trata de fingir sino de emoción y vulnerabilidad genuinas. Tal honestidad puede cerrar la brecha entre el intérprete y el espectador, fomentando una conexión poderosa que trasciende la mera técnica.