La forma en que alguien trata a un camarero o a un portero puede decir mucho sobre una persona.
(How someone treats a waiter or doorman can tell you so much about a person.)
Esta cita enfatiza la importancia de la humildad y el respeto en las interacciones cotidianas. Sugiere que nuestro carácter genuino se refleja en cómo tratamos a aquellos que pueden tener menos posición social o autoridad que nosotros. Pequeños actos de bondad o mala educación pueden revelar nuestros verdaderos valores e integridad, a menudo más que cómo nos comportamos con personas que son igual o más privilegiadas. Observar cómo alguien trata a los trabajadores de servicios ofrece una idea de su amabilidad, empatía y humildad, que son cualidades clave de una buena persona. Esos momentos sirven como un espejo de nuestra propia moral y pueden influir en las percepciones que los demás tienen sobre nosotros mucho después de que termina la interacción.