Una vez hice una jornada de psicoterapia, sobre la clase, y lo primero que hicieron fue conseguir que habláramos de nuestros nombres. Por supuesto, al llamarme Grayson, todo el mundo piensa que es algo inusual y elegante. No, es una clase trabajadora con aspiraciones explosivas.
(I did a psychotherapy day once, about class, and the first thing they did was get us to talk about our names. Of course, me, being called Grayson, everybody thinks its somehow unusual and classy. No, its bang-on aspirational working class.)
Esta cita destaca cómo las percepciones de clase social a menudo se ven influenciadas por nombres y estereotipos sociales. Grayson cuestiona la noción de que su nombre suene elegante o de élite y, en cambio, enfatiza que se alinea con una identidad aspiracional de clase trabajadora. Invita a reflexionar sobre cómo las etiquetas y los supuestos dan forma a nuestra comprensión de la posición social, a menudo simplificando demasiado identidades complejas. El humor en el reconocimiento de estereotipos también subraya la fluidez y la subjetividad involucradas en las distinciones de clases, lo que sugiere que las apariencias y los nombres pueden no reflejar con precisión el verdadero origen social o económico de una persona.