Nunca entro a Internet. Ni siquiera sé cómo funciona.
(I don't ever go on the Internet. I don't even know how it works.)
Esta cita destaca una desconexión con la tecnología moderna, lo que posiblemente refleja un sentimiento de nostalgia o un deseo de mantenerse alejado del mundo digital. En una era en la que Internet es parte integral de la vida diaria, esa postura enfatiza la opción de permanecer desconectado, lo que puede tener ventajas e inconvenientes. Nos lleva a considerar el equilibrio entre la accesibilidad tecnológica y los límites personales. Mientras que algunas personas optan por evitar las distracciones digitales para centrarse en experiencias del mundo real, otras adoptan plenamente la tecnología, dando forma a sus identidades e interacciones en torno a ella. Comprender esta perspectiva fomenta la empatía hacia diferentes formas de relacionarnos con el mundo y nos recuerda la importancia del uso intencional de la tecnología.